Ahora la Champions

  • Un Barça líder en la Liga está listo para su debut en Europa ante la Juventus

  • Valverde ya encaja las piezas y Messi, estelar otra vez, bendice la llegada de Dembélé

“Aquí de lo que se trata es de ganar y eso estamos haciendo”, soltó Ernesto Valverde en la previa del Barça-Espanyol con ese gesto de asombro tan propio del ‘Txingurri’ por las insistentes preguntas sobre cuestiones extra deportivas. Y después de la goleada al Espanyol (5-0), de colocarse líder de la Liga por mejor ‘goal-average’ y de alejarse cuatro puntos de Real Madrid y Atlético, todo aquel ruido se ha vuelto música celestial. Tres encuentros consecutivos de Liga ganando, marcando y dejando la portería a cero, que suponen el mejor arranque de la historia, han servido para insuflar positivismo en el estado de ánimo del aficionado azulgrana, alicaído por la gestión de los fichajes del verano y por la pérdida de la Supercopa de España ante los madridistas. El equipo suena ya mucho mejor. Hay un patrón de juego, jugadores en un estado de forma muy óptimo y los refuerzos están dejando una alentadora carta de presentación. Todo eso antes de que la Juventus, de maldito recuerdo, aparezca mañana de nuevo por el Camp Nou.

El Barça ha recuperado el convencimiento de que puede doblegar a la ‘Vecchia signoria’. Messi decide como nunca, está feliz -lo exhibe por todas partes, en el campo y en las redes sociales- y, encima, bendice la llegada de Dembélé, el sustituto de Neymar, al que protegió y felicitó frente al Espanyol. Como también hizo Luis Suárez y como el resto de jugadores, que se alegraron más de su aportación en la veintena larga de minutos que del tanto del uruguayo, que se estrena por fin esta temporada, otro punto positivo. Justo al acabar el partido, Leo repitió el ritual gestual con Dembélé: chocaron las dos palmas de las manos, felices por la goleada en el derbi y el buen juego desplegado y juntos se fueron al vestuario. El ex del Dortmund alucinaba por ser testigo de la exhibición de Leo.

Otro aire

La mano de Valverde empieza ya a notarse. El Barça es un bloque más consistente, más solidario, que sabe presionar pero sobre todo, que se aplica para que las líneas no se separen y el once se muestre compacto. Un buen momento para recibir a una Juventus que la temporada pasada precipitó el fracaso culé, mostrando todas sus carencias. El sopapo en Turín fue considerable, repitiendo los errores cometidos en la ronda anterior frente al PSG. Allegri ha levantado un nuevo proyecto, introduciendo nuevos nombres, y no le va mal. Como el Barça, los juventinos exhiben buenos números. También han ganado sus tres partidos en la Serie A, con 10 goles a favor y dos en contra. Algunos jugadores italianos ya han confesado que se conforman con el empate sin goles de la temporada pasada . Un punto en el Camp Nou, dicen, es bueno

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