F.C. Barcelona, embajador del independentismo

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Es evidente, que el Barcelona se ha convertido en el embajador del independentismo. Para ellos, el Club es un instrumento, que cuando haya cumplido su finalidad, al igual que un preservativo, será tirado a la basura. A los que en verdad nos “jode” que el Club desaparezca en una liga catalana, es a los que lo tenemos como “religión”. Es esa la diferencia: religión o instrumento.

Nosotros tenemos un problema; en mi caso, y en el de algún otro, más: soy profundamente español y, sin embargo, seguidor de un club dedicado a romper la unidad nacional. La falta de respeto a los seguidores no independentistas, por parte del Club, es evidente; y el Club es lo que es gracias a nosotros. Conozco a gente que se ha ido, yo tengo ya bastantes años y me pregunto por qué he de irme, ahora precisamente que ganamos, cuando he estado sufriendo toda la vida desde niño- incluida la muerte del gran Benítez- Nos insultan en el Bernabéu llamándonos “subnormales” y apropiándose indebidamente de la Enseña Nacional, que es de todos; nos insultan en el Nou Camp, atentando contra nuestros más íntimos sentimientos.

O hacemos algo o, evidentemente, somos masoquistas. Pero, por otra parte, me pregunto ¿Por qué narices tengo que dejar de disfrutar con Messi, o sufrir con Alexis Vidal, si es un sentimiento que no daña a nadie? Ahí radica la cuestión. Y me jode un montón reprimirme a la hora de comprar una equipación del Barça a mi nieto; más que nada por no mediatizarlo. En fin, más se perdió en Cuba, que dijera aquél.

Francisco Javier C. T.

One thought on “F.C. Barcelona, embajador del independentismo

  1. Mira Francisco, desde Zamora, ¡fíjate tú!, la Castilla profunda y olvidada, te digo: disfruta del equipo, del fútbol, de la grandeza de Messi y de un tiempo que no volverá.
    Las banderías y los patriotismos nunca me gustaron, quizás por ser de donde soy, de un lugar en el que no existe conciencia de ser especialmente de ningún sitio en particular. No entiendo ni entenderé nunca esa fiebre que os entra a los patriotas de todos los sitios con vuestra identidad, a lo que se ve siempre en peligro y al borde de la extinción -¡Jesús, que estress!-. Soy un ser humano que de sentirse en algún sitio es dentro de la propia raza humana por un mero hecho genético, nada más. Nací en España ¿y?, puñetera casualidad, supongo. Eso no me da ningín derecho sobre nada ni nadie, ninguna ventaja ni desventaja. Sucedió así. Punto. No corre por mis venas más que la sangre que heredé de mis padres, ningún otro valor especial me hace diferente de nadie. No soy portador de valores eternos, de las glorias ancestras ni de nada de eso. No estoy obligado a defender nada que ni es mío ni lo considero mío y por supuesto mucho menos puedo obligar a que otros lo defiendan por mí o en mi nombre. Y me da igual la estelada que la rojigualda, que la tribarrada o la bandera de los tercios de Flandes, igual. Amo este deporte desde que era niño, estos colores desde que tengo uso de razón y disfruto cada partido con la misma intensidad de siempre. No le des vueltas Javier, disfruta de lo que tenemos ahora, del tridente, de Piqué, de Sergi Roberto, Busquets o Iniesta, de Arda o Rákitik, disfruta y no embadurnes ese sentimiento con nada que no sea puro fútbol y espectáculo. Ciudadano del mundo soy. Y culé hasta la médula.

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