Bartomeu admite el riesgo de que el Barça no juegue la Liga

Si no existen relaciones, «difícilmente podremos jugar», asegura el presidente del club.

El Barça y el Espanyol coinciden en advertir de que una ruptura unilateral con España les impediría seguir jugando en la Liga. Si no existen relaciones, «difícilmente podremos jugar», asegura Josep Maria Bartomeu. el presidente del FC Barcelona.

¿Dónde jugaría el Barça? Esa es una de las grandes preguntas cuando se habla de la hipotética independencia de Catalunya. La respuesta está en el aire. El interés es jugar en la Liga y este es un argumento clave para Miguel Cardenal, secretario de Estado para el Deporte. «Es la demostración de que los clubs no se entienden a sí mismos si no es jugando en la Liga española. Si crees que cambiaría tu propia esencia no estar en una competición con el ‘clásico’ es que te sabes español aunque tu forma de manifestarlo sea algo paradójica». «Una decisión unilateral así -apunta el presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LPF), Javier Tebas– les impediría jugar en la Liga y en las competiciones europeas a todos los clubs catalanes, y sobre todo a corto plazo».

«Ni el Barça ni el Espanyol se pueden permitir el lujo de no participar en la Liga española, ni evidentemente la Liga puede permitirse no tenernos», asegura Joan Collet, presidente del club blanquiazul que, junto a Josep Maria Bartomeu se hizo la foto en el acto de presentación de ‘Guanyarem’ en favor de las selecciones catalanas en el deporte.

EN MANOS DE LA GENERALITAT

«¿Dónde jugará el Barça?, es una pregunta; y ¿dónde quisiera jugar el Barça?, es otra», señala el presidente del club azulgrana. «El Barça es un club afiliado a la Federació Catalana de Futbol, que, a su vez, se rige por las normas que emanan de la Secretaria General de l’Esport de la Generalitat, que se basa en las leyes que surgen del Parlament de Catalunya. Por lo tanto, la institución que dirá dónde juega el Barça será, al final, la Generalitat. Esa podría ser la respuesta a la primera pregunta. Respecto a la segunda, al Barça le gustaría seguir en la Liga, que es desde donde nos hemos proyectado al mundo. Es difícil pensar en la LFP sin los Barça-Madrid, sin el Espanyol y todos los clubs de Segunda, Nàstic, Girona, Llagostera… Si somos consultados, diremos que queremos seguir jugando la LFP, pero es evidente que si no existen relaciones entre España y Catalunya, difícilmente podremos jugar. Por lo tanto, cualquiera de estas cuestiones deben ser tratadas por el Govern», añade Bartomeu.

EL DEPORTE BASE

Catalunya es un país vocacional y eminentemente deportivo. No solo de grandes clubs. Las estadísticas hablan de que un 43,5% de la población practica alguna actividad deportiva de manera frecuente. El tejido deportivo, surgido a finales del siglo XIX, también es irrepetible. Más de 12.500 clubs y entidades, 700.000 licencias, 70 federaciones y 45 consells esportius conforman este tejido, agrupado bajo el paraguas de la Unió de Federacions Esportives de Catalunya (UFEC), presidida desde julio del 2014 por Gerard Esteva. Las políticas deportivas las marca la Secretaria General de l’Esport de Ivan Tibau. Y, como grupo de presión política en favor del reconocimiento internacional, la Plataforma Proseleccions Esportives Catalanes de Xavier Vinyals sueña con desintegrarse dentro de poco tiempo al haber logrado sus objetivos, más allá de las 21 federaciones catalanas reconocidas en modalidades minoritarias.

La ‘tarjeta roja’ mostrada hace medio año al Gobierno central en un manifiesto de «denuncia de agravios al deporte catalán» (económicos, profesionales, impositivos y jurídicos) unió a todos estos sectores, convencidos de que las reglas del juego deben cambiar para que las cosas vayan mejor. Pero se abren muchas incógnitas sin resolver. Miguel Cardenal lamenta la «extraordinaria anormalidad en Catalunya, donde con el dinero público se está intentando instrumentalizar el deporte».

EL TAS DECIDE

«Las puertas no se abrirían con tanta facilidad para Catalunya», subraya Cardenal. «No es un problema de opiniones. Hay unos requisitos de admisión en las federaciones internacionales. El TAS [Tribunal de Arbitraje Deportivo] ya ha declarado que las organizaciones deben sujetarse a sus estatutos», insiste Cardenal. El deporte representa un 2,1% del PIB catalán y, según Esteva, la UFEC quiere ser el «gran paraguas que represente democráticamente al sector deportivo sin ánimo de lucro».

La UFEC cobija a un COC (Comité Olímpic de Catalunya) «que tenemos en esta casa, pero enstand by’ porque cualquier actividad con proyección puede comportar multas millonarias» dice Esteva. Tibau asegura que «todo está a punto para acelerar cuando haya una mayoría absoluta que pida un cambio». El partido se adivina largo y el resultado final, incierto.

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