Sin los errores arbitrales, el Barça sería líder

Suárez indica al árbitro el trozo que entró el balón en la portería en el gol no dado al Barça ante el Betis

El Barça se mantiene firme en su política de no criticar a los árbitros pese a sus errores flagrantes en este mes de enero que, de entrada, le han costado cuatro puntos al equipo azulgrana, puntos que hoy le harían líder de la clasificación de la Liga, porque a la vez vienen acompañados por fallos arbitrales que beneficiaron al primero de la tabla, el Real Madrid. El mensaje oficial del club azulgrana pasa por pedir la ayuda tecnológica para minimizar la posibilidad del fallo arbitral, pero mientras en España el videoarbitraje sigue siendo una quimera, por el desagüe se han ido resultados que, de haber sido revisados, muy probablemente habrían cambiado. Eso lo admiten incluso los comentaristas arbitrales de los medios filomadridistas.

El más escandaloso es el de este Betis-Barça, en el que el campeón “hizo dos goles y solo le contabilizaron uno”, como explicó descriptivamente el directivo culé Javier Bordas sin la más mínima acritud. En la Premier, por ejemplo, ese gol se habría validado por evidente y hoy el Barça tendría dos puntos que no tiene. Por si fuera poco, en esa jugada Neymar sufrió un penalti también ignorado.

 

Solo por entrar en las polémicas gruesas, ante el Villarreal en La Cerámica, con 1-0 en contra del Barça, Bruno Soriano taponó con una mano un chut en el área del Villarreal reptando hasta impedir que el balón siguiera su trayectoria hacia la portería ante la impasibilidad de Iglesias Villanueva. El empate final de Messi no evitó que el Barça se fuera con dos puntos menos de los que le tocarían en condiciones normales.

Paralelamente, el Real Madrid tiene dos puntos extra a raíz de su triunfo ante el Málaga en el Bernabéu por 2-1, ya que el segundo tanto debió ser anulado por claro fuera de juego de su autor, Sergio Ramos. En Sevilla, el Real Madrid cayó 2-1 pese a que cobró ventaja gracias a un penalti como mínimo debatible de Sergio Rico a Lucas Vázquez. Más que nada porque la jugada es calcada a una que sucedió en la Copa entre el portero de la Real Sociedad , Rulli, y el barcelonista Luis Suárez, juzgada sin sanción.

La Copa echa sal en la herida

También la Copa retrata el contraste arbitral entre Barça y Madrid. En la ida de octavos de final, el Madrid logró un 3-0 ante el Sevilla engordado por un penalti que nació de un empujón del madridista James al madridista Modric. El final de la historia fue penalti y gol del Real.

Mientras, el Barça sufrió en la ida de octavos ante el Athletic dos penaltis no señalados, uno a Piqué y otro a Neymar, y vio cómo Aduriz agredía a Umtiti sin sanción. En la ida de cuartos, ante la Real, Ney vio una amarilla por una presunta simulación cuando en realidad fue objeto de otro penalti no cobrado. Esa injusta tarjeta le puede dejar fuera de un partido de Copa si ve otra, ya sea en la semifinal ante el Atleti o incluso en la posible final.

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